domingo, 10 de julio de 2011

Sentir un cuadro


Sentir un cuadro
Yo como persona que se expresa sobre líneas y colores, hoy quisiera haceros participes de como yo siento un cuadro.
Para empezar no solo tenemos que utilizar la vista para contemplar una obra, tenemos que hacerlo a través de nuestros sentimientos y dejarnos llevar por los impulsos que sentimos al ver esas pinceladas de color y esas formas que nos presentan delante de nosotros por medio de cualquier materia trasformada por las manos y el amor del que las hizo.
Una vez despojados de todo lo que nos enseñaron de pequeños y empezar a sentir como un niño lo que vemos por primera vez, entonces nos sumergimos dentro de la obra para dejarnos llevar por su color y centrándonos en un punto empezamos a desplazar la vista como si tuviéramos un zoom minimizado y abriésemos el plano poco a poco hasta empezar a volar dentro de la obra dejándonos llevar por nuestros sentimientos.
En esta obra, “AUTOR Y SU MODELO” nos centramos en el ojo del autor y vemos como mira hacia la obra que está realizando para comprobar que el resultado sea el deseado después de contemplar a su modelo, que como se puede ver no es necesario saber quién es, puesto que solo es el medio para expresar un sentimiento de ahí que su cuerpo aparece como real y el autor empieza a desvanecerse y convertirse en aire, todo dentro de un entorno de luz y nubes con el mar de fondo y un sinfín de líneas algo dalinianas donde nos permite volar hacia sentimientos ocultos y personalizados por el que los contempla.
“Donde el alma del artista se desprende de su corporeidad y empieza a convertirse en sentimiento junto al modelo de su obra”.

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